martes, 1 de septiembre de 2020

BISBITA CAMPESTRE. MIGRACIÓN E INVERNADA (2020)

Briedis et al (2020) estudian mediante geolocalizadores la migración del bisbita campestre (Anthus campestris) en cinco ejemplares reproductores en Europa Central (Chequia). Los ejemplares rastreados utilizaron en promedio hasta 10 sitios de escala durante las seis semanas (promedio 42 días) y más de 5.000 km de su migración otoñal. Se consideraron escalas las paradas de más de 24 horas, con un promedio de 3'2 días y un máximo de 8 días. En contra del conocimiento previo que consideraba al bisbita campestre como un migrante diurno típico, los nuevos datos revelan que un 68% de los movimientos migratorios se llevaron a cabo durante la noche. Los vuelos cortos de hasta dos horas fueron los más frecuentes, el vuelo máximo fue de 20 horas, la velocidad media fue de 40 km/h y la duración media de 4,5 horas. En promedio efectuaron 24 vuelos para completar el recorrido. Las altitudes de vuelo durante la noche fueron el doble que durante el día. 

Los mapas muestran los viajes de cinco ejemplares en otoño y uno en primavera. Todas las aves migraron por la ruta occidental atravesando España, sobre todo por su mitad oriental, donde realizan entre una y tres escalas, en su mayoría en septiembre. Las áreas de invernada se sitúan todas en el Sahel más occidental (Senegal a Malí). En la migración otoñal dedican un 13% del tiempo a desplazarse y pasan un 87% en las paradas de escala. El viaje se extiende entre mediados de agosto y final de septiembre, además algunas aves se detienen hasta 40 días al sur del Sáhara (en azul, no es parte de la migración) antes de asentarse en el lugar definitivo de invernada a mediados de noviembre. 

La migración primaveral se inició entre el 18 de febrero y el 22 de marzo (n=3), terminando el 24 de abril (n=1). El vuelo más largo fue también de 20 horas (para cruzar el Sáhara). El viaje fue en promedio más corto (-12%), más rápido (-17%) y a mayor altitud que en otoño. Tan sólo se conoce con detalle el viaje primaveral en un ejemplar, que se detuvo unos 15 días en una escala en Marruecos.

Martins Briedis, Václav Beran, Peter Adamík y Steffen Hahn. 2020. Integrating light‐level geolocation with activity tracking reveals unexpected nocturnal migration patterns of the tawny pipit. Journal of Avian Biology. DOI: 10.1111/jav.02546

 

LINCE IBÉRICO. CENSO AÑO 2019 (provisional, 825 ejemplares) y 2020

Censo de lince ibérico en la península ibérica en 2019 (resultado provisional). Total 820-830 ejemplares (unos 150 más que en 2018 y 250 más que en 2017), 130 hembras reproductoras. Aumento del 22%. Nacieron unos 150 cachorros. 34 muertes por atropello (5% de la población). Aumentan los casos de furtivismo. Expansión de las poblaciones introducidas, los linces buscan nuevas zonas, en especial hacia el norte y el noroeste (Montes de Toledo, Talavera de la Reina, Extremadura).

Fuente: WWF

Castilla-La Mancha año 2020: Primer balance provisional, 90 cachorros. En los Montes de Toledo 19 camadas y 60 cachorros y en Sierra Morena oriental 10 camadas y 30 cachorros. Pendiente de confirmación la reproducción de otras hembras en Sierra Morena occidental. Habría que añadir 10 ejemplares de un año de edad liberados durante 2020, cinco en Toledo y cinco en Ciudad Real. Presencia estable y reproductora en 28 municipios. Población total en 2019 de más de 200 ejemplares, un tercio del total ibérico. Mortalidad en 2020: cinco linces fallecidos hasta la fecha, dos en Ciudad Real (uno por atropello en la carretera CM-4111 y un cachorro de un año por causas naturales); y tres en Toledo (uno por ahogamiento en un pozo ganadero y dos atropellados en las carreteras TO-3639 y CM-410).

Fuente: Gobierno de Castilla-La Mancha.