En el año 2010, Alonso y Palacín revisaron la situación global de la avutarda común (Otis tarda) [ver resumen en el blog Aves de Extremadura], con una población de unas 50.000 aves (44-57 mil). En el año 2021, los mismos autores publican una nueva puesta al día, utilizando censos y estimas realizados entre 2011 y 2021 (Alonso y Palacín, 2022).
El
total mundial actual de avutarda común se estima en 31.000–36.000 aves,
un 34 % menos (rango 30–38 %) que hace 16 años.
Desde 2005, la población mundial
ha disminuido a un ritmo anual de -3,23%, perdiendo unos 17.500 ejemplares (rango 13.361–21.603). Se han observado
declives en nueve de los 17 países con poblaciones reproductoras, mostrando la peor situación
China (-89%) y Rusia europea (-72%). Disminuciones marcadas
también se aprecian en la
Península Ibérica, que sigue siendo el bastión de la especie con
70-75% de la población mundial. Dentro de Iberia, los descensos son especialmente alarmantes en
Portugal
(-50%) y aunque
España disminuye el -28% (rango 25-30%), ello supone una
pérdida promedio de más de 8.000 individuos (rango 7.400-10.300) desde 2004-2010. Sólo se han registrado
incrementos en
Alemania, Austria, y en menor escala en Hungría (respectivamente,
+202%, +91% y +5%), gracias
a acciones de conservación continuas e intensivas, así como en el pequeño grupo de
Rumania (5-10 ind). Las poblaciones aisladas de
Marruecos e Irán están al borde de la extinción. Todavía se necesita más información en Rusia, Ucrania,
Kazajistán, China y Mongolia, para confirmar números y tendencias. Si las tendencias actuales continúan, la UICN debería considerar: (a)
actualizar la categoría de la Lista Roja de 'Vulnerable' a 'En peligro', y
(b) las
dos subespecies deben ser tratadas como unidades de conservación separadas y requieren diferentes
estrategias de conservación (
O.t.tarda, occidental; y
O.t.dybowskii, oriental), lo mismo que los núcleos aislados de Marruecos e Irán, singulares genéticamente.
Las causas del declive son, por este orden: (1) intensificación agraria, (2) colisión con tendidos eléctricos y (3) furtivismo (en China, Mongolia y Rusia). La escasez de invertebrados que sirven de alimento a los pollos son la mayor causa de baja productividad.
Juan Carlos Alonso y Carlos Palacín. 2022. Alarming decline of the Great Bustard Otis tarda
world population over the last two decades. Bird Conservation International (2022) 1–8. https://doi.org/10.1017/S095927092200003X