jueves, 3 de septiembre de 2020

CERCETA PARDILLA. EL HONDO (Alicante). MORTALIDAD

En el marco de un proyecto Life para la conservación de cerceta pardilla, especie considerada En peligro crítico de extinción en España, se han instalado en 2018 y 2019 emisores GPS en 27 individuos (24 nacidos en cautividad y tres en libertad) en el P. N. El Hondo, Alicante. Tres emisores fallaron a los pocos días y un ejemplar fue recapturado por inadaptación. 

Del total de 23 cercetas pardillas controladas, en noviembre de 2019 sólo sobreviven tres, las únicas que se desplazaron al centro de Argelia (dos llegaron a mediados de septiembre; ver mapa con sus desplazamientos). En total cuatro aves de más de un año se desplazaron a Argelia (una en 2018, que murió electrocutada en Argelia en abril de 2019, y tres en 2019), saliendo de El Hondo entre final de septiembre y principio de octubre; siendo el destino tres humedales diferentes en un radio de 130 km situados a 650 kms al sur de Argel.

Todas las que han permanecido en España han muerto o desaparecido por las siguientes causas:
- colisión con tendidos eléctricos: 1 ejemplar
- predación: 2 seguros y 1 probable (3)
- caza: 5 seguros en El Hondo (dos con disparos confirmados y tres en un coto de caza después de una tirada). 14 emisores no recuperados cesaron su actividad durante el periodo cinegético (2º fin se semana de octubre-2º fin de semana de febrero), en su mayoría en cotos de caza entre finales de septiembre y de noviembre.

Cría en cautividad: desde 2012 se ha liberado en Andalucía y Comunidad Valenciana más de 1.500 ejemplares, a pesar de ello la tendencia es negativa.

El Hondo: llegó a acoger el 90% de la población reproductora española (y por tanto europea). Práctica desaparición en 2009 (menos de 10 parejas). En 2013 comenzaron las reintroducciones sistemáticas, con casi 300 ejemplares liberados hasta 2019 (máximo, 120 en 2019). Supervivencia del 40%, ave más longeva de 6º año. 

Francisco Botella, Juan Manuel Pérez García, Óscar Aldeguer y Marcos Ferrrández. Universidad Miguel Hernández de Elche, Fundación Biodiversidad. 2020. La cerceta pardilla no remonta el vuelo. Quercus 413:12-18.

martes, 1 de septiembre de 2020

BISBITA CAMPESTRE. MIGRACIÓN E INVERNADA (2020)

Briedis et al (2020) estudian mediante geolocalizadores la migración del bisbita campestre (Anthus campestris) en cinco ejemplares reproductores en Europa Central (Chequia). Los ejemplares rastreados utilizaron en promedio hasta 10 sitios de escala durante las seis semanas (promedio 42 días) y más de 5.000 km de su migración otoñal. Se consideraron escalas las paradas de más de 24 horas, con un promedio de 3'2 días y un máximo de 8 días. En contra del conocimiento previo que consideraba al bisbita campestre como un migrante diurno típico, los nuevos datos revelan que un 68% de los movimientos migratorios se llevaron a cabo durante la noche. Los vuelos cortos de hasta dos horas fueron los más frecuentes, el vuelo máximo fue de 20 horas, la velocidad media fue de 40 km/h y la duración media de 4,5 horas. En promedio efectuaron 24 vuelos para completar el recorrido. Las altitudes de vuelo durante la noche fueron el doble que durante el día. 

Los mapas muestran los viajes de cinco ejemplares en otoño y uno en primavera. Todas las aves migraron por la ruta occidental atravesando España, sobre todo por su mitad oriental, donde realizan entre una y tres escalas, en su mayoría en septiembre. Las áreas de invernada se sitúan todas en el Sahel más occidental (Senegal a Malí). En la migración otoñal dedican un 13% del tiempo a desplazarse y pasan un 87% en las paradas de escala. El viaje se extiende entre mediados de agosto y final de septiembre, además algunas aves se detienen hasta 40 días al sur del Sáhara (en azul, no es parte de la migración) antes de asentarse en el lugar definitivo de invernada a mediados de noviembre. 

La migración primaveral se inició entre el 18 de febrero y el 22 de marzo (n=3), terminando el 24 de abril (n=1). El vuelo más largo fue también de 20 horas (para cruzar el Sáhara). El viaje fue en promedio más corto (-12%), más rápido (-17%) y a mayor altitud que en otoño. Tan sólo se conoce con detalle el viaje primaveral en un ejemplar, que se detuvo unos 15 días en una escala en Marruecos.

Martins Briedis, Václav Beran, Peter Adamík y Steffen Hahn. 2020. Integrating light‐level geolocation with activity tracking reveals unexpected nocturnal migration patterns of the tawny pipit. Journal of Avian Biology. DOI: 10.1111/jav.02546