Ibañez-Álamo et al (2019) estudian por primera vez en profundidad el
comportamiento migratorio del críalo europeo (
Clamator glandarius) mediante tecnología de
rastreo satelital. Fueron marcados
16 adultos (10 machos y 6 hembras) en la Hoya de Guadix (Granada) en abril-mayo de 2013 y 2014. Se descubrió que son migrantes
nocturnos y solitarios de larga distancia que
invernan en el Sahel occidental. Hubo cierta variación individual en las rutas, en particular durante la fase post-reproductora en España. El
sur de Marruecos fue la zona más peligrosa con un gran número de muertes en el paso post-nupcial. La
depredación natural parece ser la principal causa de muerte, probablemente por rapaces; aunque la
caza también tienen un papel importante en la costa sur del Mediterráneo.
Un ejemplar fue seguido durante tres años y otras 15 aves proporcionaron datos entre 12 días y 10 meses. Los críalos realizaron
movimientos post-reproductores hacia otras zonas de España en nueve casos. Cuatro viajaron
200 km al norte hasta Albacete donde permanecieron una media de 44 días, cinco se trasladaron a áreas cercanas (menos de 60 km) y
siete no abandonaron el área de reproducción (aparte de viajes cortos de menos de dos días). Ocho críalos iniciaron la
migración postnupcial en junio-julio (otros ocho murieron antes), cruzando a
África por el Mar de Alborán occidental o el estrecho de Gibraltar. Cinco aves
pararon al sur de Marruecos (14 días de media) y dos siguieron sin escalas. Tres llegaron a los terrenos de invernada tras
13 días de viaje (media). Todas las aves se establecen
inicialmente en el suroeste de Mauritania y Senegal (media 43 días), antes de moverse al
interior de Mauritania (media 145 días). Las aves que llegaron a la zona de invernada lo hicieron en 8,3 días (excluyendo tiempo de escala),
3.025 ± 267 km, velocidad media 372 km/día. Durante la invernada, mostraron una
clara itinerancia, permaneciendo en
7–9 diferentes lugares (media 12 días). La estancia más larga siempre se produjo en la ubicación final (77 días, n = 4). Las distancias recorridas durante este periodo variaron enormemente, con un promedio de 1.547 km (n = 4) en itinerancia, aunque la distancia entre puntos inicial y final fue sólo de 226 ± 142 km de media.
El
ejemplar seguido tres ciclos migratorios consecutivos hizo siempre viaje postnupcial a
Albacete y escala prenupcial en
Marruecos. La ruta primaveral (2.590 km) fue 327 km más corta que la otoñal (incluye los 200 km hacia Albacete), pero fue más larga en el tiempo (11,7 vs 8,1 días). Los movimientos fueron
similares los tres años, repitiendo rutas, escalas y destinos; aunque en 2014 se desplazó más al Este y dejó el área de invernada dos meses antes. Fue el único ejemplar que regresó a España (líneas rojas en mapas y en gráfico inferior), en febrero-marzo.
Mortalidad: murieron nueve críalos en España, cuatro en Marruecos y tres en Mauritania. La tasa de mortalidad diaria fue siete veces mayor durante la migración. En Europa mueren sobre todo por depredación (80%). En Marruecos un ave murió por depredación y otra por disparo. En el resto se desconoce la causa. La mayoría de machos mueren en España y la mayoría de hembras en África.
El ciclo anual consta de cinco etapas:
reproducción en España (
4 meses), estancia
post-reproductora en España (
un mes, en el lugar de cría o sitio diferente),
migración postnupcial con o sin escalas (
1-3 semanas),
invernada en el Sahel (
6 meses) y
migración prenupcial con o sin escalas (
2-5 semanas). Difiere del cuco común, con ciclo de cuatro etapas (sin estancia post-reproductora).
Ibáñez-Álamo JD, Rühmann J, Pérez-
Contreras T y Soler M. 2019. Migration behavior
and performance of the great spotted cuckoo
(Clamator glandarius). PLoS ONE 14(1):
e0208436.
https://doi.org/10.1371/journal.pone.0208436